José Visconti: Me he convertido en un especialista en cáncer de próstata

El reconocido periodista, José Visconti, cuenta como ha alcanzado sus éxitos como profesional de la comunicación. Además comenta como ha batallado contra cáncer de próstata.

Paola Gabriela Galué Guzmán.

Viene Karim Benzemá. Corre con el balón, no se detiene. Va debilitando la defensa del Sevilla. El francés marca desde todo el centro del área y anota el primer gol de la victoria para el Real Madrid.

Fuera del televisor unos muchachos celebran desde la redacción del periódico Meridiano. Su entusiasmo llena de colorido las paredes grises del lugar ―Bien Benzemá, ¡Vamos pues!― exclama un joven blanco de cabellos azabache mientras choca la mano con otro muchacho.

De repente, todos voltean. Saludan a una persona que se hace distinguir al entrar a la redacción. ¿Cómo está señor Visconti?, ¡Buenos días señor Visconti!; exclaman algunos. El personaje de cabellos blancos y estatura mediana les contesta con amabilidad y pasa a la oficina de su jefe.

¿Cuánto tiempo tenemos para esto?, pregunta con cierto interés

El tiempo que usted disponga.

Perfecto. Cuando tú quieras.

¿De donde viene su interés hacia el periodismo?

Siempre quise ser periodista. Fui de esos niñitos que participaban activamente en el periodismo mural tanto de la escuela, como del liceo. De vez en cuando llegué a publicar mis colaboraciones en el diario de la Universidad Central de Venezuela, casa de la cual me gradué.

Ingresé a la UCV en 1968 y empecé a trabajar desde el primer año de la carrera. Yo debuté en esta profesión un primero de agosto de 1969 como redactor de sucesos del diario La República.

Sus pupilas se voltean hacia el lado derecho, mientras hace una pequeña pausa

Luego, en 1970, pasé al diario La Verdad donde inicié en la fuente de sucesos. De ahí he trabajado en el diario El Nacional, El Universal, en El Diario la Religión y a partir del año 97 vine a la redacción del Bloque De Armas. También debuté en el periodismo televisivo en Radio Caracas Televisión, donde duré 20 años en El Observador.

¿Hubo alguna fuente, en sus inicios, que le llamara la atención?

No. Yo empecé en la fuente de sucesos gracias a Federico Álvarez, colega reconocido, quién era jefe de la cátedra de periodismo impreso en la UCV. Él fue quién me recomendó.

¿Cómo fue su primer ingreso al periodismo deportivo?

Yo entré a trabajar al diario La Verdad en el año 70. Un domingo, cuando ya había entregado mi pauta me pregunta el jefe de redacción, el reconocido Don Rafael Fuentes Plaza:

―¿Tu conoces algo de deportes? comenta humanizando al personaje.

― Si, si claro.

Él me pidió si podía hacer el clásico Deportivo Italia contra Galicia Fútbol Club. Convencido y fiel de que la peor palabra que puede pronunciar un periodista es no, le dije que lo haría. Ese día yo iba a salir con mi novia, la que 40 años después es mi esposa. María Teresa País, se llama.

¿Le llamó la atención alguna fuente desde el principio?

Uno siempre tiene alguna fascinación. De joven siempre aspiré cubrir la guerra de Vietnam, un incendio, o algún suceso de gran importancia. Esa fue una época en la que estaba de moda este tipo de periodismo, por grandes acontecimientos como el Porteñazo, el Carupanazo. Eso pasa cuando uno tiene 19 o 20 años y tiene la cabeza encendida de ideas.

Tengo entendido que en algún momento quiso ser cura…

Si, eso fue desde antes de los 18. En realidad yo siempre quise ser Sacerdote y Periodista, pero después conocí a la que es mi esposa y la vida me cambió.

¿Ve alguna similitud entre ambos oficios?

La respuesta aguarda sobre unos suspiros, que delatan las líneas de expresión de su frente

No. Yo he realizado mucho periodismo religioso. Pude cubrir las dos visitas del papa. Estas son áreas que se tocan. La actividad de un Sacerdote consiste en difundir la fe, y este es un oficio netamente comunicativo.

Como periodista puede tener muchas experiencias, ¿Cuál ha sido la mejor entrevista que ha realizado?

La del Papa Juán Pablo Segundo. Pude hacerle una entrevista exclusiva en Santo Domingo. Nunca fuimos amigos pero tuve una experiencia muy cercana con él, más de lo que me hubiera imaginado.

¿Que me dice de su labor como padre y esposo?

Sus labios se curvan y las líneas de expresión de su cara reflejan una sonrisa

Esa ha sido mi vocación existencial. Esposo, padre de familia y ahora abuelo de Juán Pablo. Va a cumplir cinco meses y ese nombre se lo puso su papá. ¡Yo no tuve nada que ver en eso! comenta mientras se ríe

¿Cuantos hijos tiene usted?

Dos. Armando, de 36 años. Él es músico y profesor universitario; y Claudio, que es empresario y matemático.

¿Con que obstáculos se puede conseguir el periodista hoy en día?

El único obstáculo se presenta cuando uno no cree en si mismo o en lo que está haciendo. También la falta de vocación, o dejarse ganar por la apatía, la rutina o el facilismo. Esta es una actividad vocacional, de pasión y de entrega.

Lo más valioso que tiene en su vida…

Mi familia. Ese es el arraigo fundamental del ser humano y ha sido mi apoyo fundamental. Mi esposa, mis hijos y ahora mi “nietesito”, Juán Pablo.

Y su experiencia más difícil….

Hace una pausa. Sus ojos se agrandan y sus dientes presionan sus labios por varios segundos.

Uno puede tener muchas experiencias, tal vez mis dos encuentros seguidos con el cáncer, pero para eso está la ciencia; los médicos tienen que ocuparse. He contado con el apoyo de mi familia, el de mis amigos. Cuando uno tiene todos esos elementos vitales, las situaciones difíciles son más llevaderas.

No es fácil si te dicen que tienes un cáncer y sobre todo si, como en mi caso, tienes uno de los peores como es el de próstata. Yo me he apoyado en dios. Uno tiene que seguir adelante, porque lo más difícil es batallar exitosamente contra la depresión. También me apoyo mucho en la actividad docente, eso lo obliga a uno a estar informado.

¿Como balancea todas las actividades que realiza?

El secreto no está en hacer todo lo que uno quiera; sino en amar todo lo que uno hace. A todo me entrego con pasión. Yo nunca pienso en si algo es mejor o es peor. Uno tiene que saber de todo. Por ejemplo, yo me he convertido en un especialista en cáncer de próstata. Ya que tengo esto, debo saber como funciona y aprender a batallar contra la enfermedad con realismo.

¿Qué consejo le da a los jóvenes periodistas?

Amar y entregarse a lo que hacen. No dejarse ganar en ningún terreno, sea el de la política, el de los deportes, el de la salud, la economía. Eso es lo más importante. Actualizarse, leer, ver mucha televisión. Evitar ser víctima de sus prejuicios y actuar con honestidad siempre tomando como estandarte la ética.

José Visconti se levanta de la confortable silla negra.Sale rápidamente de la sala de redacción. Se monta en el ascensor.

Voy al Tp. Ya vengo.

Se dirige apurado al comedor del Bloque De Armas. Son las cuatro y veinte de la tarde y no se ha tomado su marrón oscuro.

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  1. #1 por Antonio Fernández el 17 febrero, 2011 - 10:21 PM

    Hola Paola:
    La primera frase debió estar en cursivas o entrecomillada para diferenciar las voces. Puede confundir.
    Muchas preguntas son innecesarias en el texto; es decir, hay que hacerlas pero no funcionan en el texto.
    Si el título va por el lado del cáncer de próstata se supone que el tema lo desarrolló, pero no es así; es apenas una referencia. No hubo repreguntas: ¿cómo fue eso? ¿cómo lo superó? ¿qué fue lo más difícil? ¿cuándo se lo diagnosticaron? ¿dónde lo trataron?
    Falta mucho en esta entrevista: 14.

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